La Sagrada Familia, un antes y después para Barcelona

Si tuvieras que pensar en la ciudad de Barcelona, ¿cuál es la primera imagen que te vendría a la cabeza? Para muchos la primera estampa de la ciudad está asociada con la Basílica de la Sagrada Familia. Y es que el templo se ha convertido en un icono reconocido a nivel internacional, capaz de atraer a millones de personas año tras año.

Así pues, hemos creído oportuno adentrarnos en la historia, curiosidades, relevancia y construcción de este monumento emblemático. Acompáñanos en este viaje lleno de sorpresas.

Historia de la Sagrada Familia

El templo de la Sagrada Familia es la obra magna de su creador, el arquitecto Antoni Gaudí. Lo que pocos saben es que inicialmente la obra no le fue encargada a él, sino al arquitecto Francisco de Paula.

En 1877 Francisco recibió el encargo de la Asociación de Devotos de San José, una entidad que de la mano del librero Josep Maria Bocabella se había dedicado a recaudar fondos para la construcción de un templo que contribuyera a la recuperación de la fe espiritual.

Seis años después de la recepción del encargo, Francisco se vio obligado a abandonar el proyecto por desavenencias con el mismo Josep Maria Bocabella y su ayudante, el arquitecto Joan Martorell.

A raíz de esto un joven Antoni Gaudí, con sólo 31 años, cogió el relevo. Antoni Gaudí poseía una capacidad creativa excepcional y desde 1883 hasta su muerte, en 1926, lideró el proyecto y concebió gran parte de los detalles que han dado a la basílica este carácter único y especial.

Desde sus inicios la Sagrada Familia se financió íntegramente de manera privada. Primeramente, con los donativos de los fieles y a partir de la década de 1990 junto con el cobro de entrada a los numerosos visitantes. Este hecho ha marcado los plazos de la construcción del templo ya que en algunos períodos se habían de parar las obras por falta de fondos.

La Basílica de la Sagrada Familia conserva de manera fiel el legado de Antoni Gaudí. De carácter modernista, en cada detalle del templo se pueden observar los rasgos diferenciales de las obras de Gaudí: la exploración constante de la geometría y el volumen, la admiración por los elementos de la naturaleza y sus fuertes creencias y conocimientos religiosos.

Estas características que no podemos encontrar en ninguna otra obra del planeta han convertido la Sagrada Familia en uno de los 25 monumentos más concurridos del mundo, con alrededor de 4,5 millones de visitantes anuales. Esto ha dado a la ciudad de Barcelona un enorme atractivo turístico y ha impulsado su actividad económica.

Podríamos pasar días enteros desgranando todos los detalles y sorpresas que nos regala la Sagrada Familia. Lo dejamos para otra ocasión. Si nos lo permites, nos gustaría compartir nuestra historia particular con la Sagrada Familia y cómo ha marcado nuestras vidas para siempre.

Nuestro granito de arena en la historia de la Sagrada Familia

Si bien el abuelo Pitu ya había entregado algún bloque de granito a través de intermediarios, no fue hasta1998 que nuestros caminos se cruzaron definitivamente.

Todo comenzó cuando un técnico del templo nos conoció en la colocación de la escultura de San José de Calasanz. Poco después visitó nuestra cantera y enseguida se formó una estrecha colaboración que aún perdura.

Las primeras entregas fueron de bloques y planchas del granito ojo de serpiente de Òrrius para las columnas del ábside, en el año 2000. A continuación llegó el primer encargo de la Sagrada Familia realizado en nuestro taller, las 22 columnas de la fachada de la Gloria, del año 2003 al 2007. A continuación, la producción de las columnas del cimacio, un conjunto escultórico de 18 columnas situado en la fachada de la Pasión.

También hemos tenido la suerte de participar activamente en la producción de esculturas como las imponentes figuras de Sant Antoni y Sant Benet, así como diferentes esculturas del cimacio. Todas estas producciones nos han permitido trabajar mano a mano con artistas de primer nivel como Manuel Cusachs, Etsuro Soto’o, Francesc Fajula o Lau Feliu.

Un punto de inflexión en nuestra historia

Tal y como el templo de la Sagrada Familia supuso una revolución para la ciudad también lo ha sido para Granits Barbany. Gracias a la confianza y el degoteo de encargos que nos han llegado desde la Sagrada Familia hemos podido crecer y desarrollar un taller que ni en sueños hubiéramos imaginado tiempo atrás.

En 2003 recibimos la propuesta de realizar las 22 columnas de la fachada de la Gloria, unas columnas macizas en tambores de un metro de altura. Nuestra oferta económica les convenía, pero debido a las limitaciones de nuestro antiguo taller los plazos no les encajaban.

Fue entonces que pensamos en un proceso productivo diferente que fue determinante para la ejecución de aquel pedido, y punto de inicio para futuras producciones. Tanto fue así que lo que nos habíamos propuesto terminar en 2 años, finalmente lo pudimos hacer en 6 meses.

La adquisición de tecnología puntera tuvo mucho que ver en este logro y desde entonces nos ha permitido adaptarnos a las exigencias del siglo XXI.

Tal y como hemos contribuido en la Sagrada Familia, con la suma de oficio, artesanía y tecnología queremos que nuestro taller sea el punto de partida donde tu proyecto se convierta en realidad. Si tienes un proyecto de piedra en mente nos puedes contactar desde aquí.

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